ALTERNATIVA A LA FANTASMOSIS

—¡Pero, qué alegría verte! ¿Cuándo te has muerto?

—No sé. Hará solo dos o tres días, porque mírame: no he perdido robustez.

—Bueno algo sí que te falta, si me permit…

—Ha sido un acierto rechazar la ectoplasmosis y conseguir la arborigenia, cuando se te ocurrió en aquella plantación de geranios no estaba muy convencida, pero ahora. Estoy encantada de la vida.

—Di que sí, pero…

—El verde me sienta genial. Y cómo respiro de bien. Sin alergias, sin ronquidos, sin estornudos, sin mascarillas, sin ruidos de ninguna clase, ni lo noto.

—Y no lo notas porque…

—¡He perdido la cabeza!

—Tranquila. Yo te la busco. Debe estar por aquí abajo.

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